Amorfino y Ventolina están en el Hospital Comarcal de Inca. A la Médica 2, recorríamos las habitaciones que los profesionales nos indicaron.
Inesperadamente, una señora nos coge y nos dice si podemos ir a ver su madre, que la han operado de un cáncer de pecho y que lo han pasado muy mal. Se echa a llorar. Le decimos que enseguida vamos.
Al entrar por la puerta, Amorfino y Ventolina hacen de las suyas: una presentación nefasta que da risa las dos mujeres y algunas trabas con las palabras que hacen que todos los nervios estallen en risas.
Ha sido precioso. Antes de partir, la señora lloraba… pero de risa. Y nos ha dicho:
—Hacía mucho de tiempo que no reíamos. Muchas gracias.
Y nosotros hemos partido dejando la energía de aquella habitación totalmente transformada.
Ha estado muy bonito, y enseguida he pensado que quería hacer una historieta para recordarlo.
Viva Sonrisa Médica.
Y ahora, si pudiera, pondría un corazoncito.
Valentina Ventolina