Vicent de Manteniment, como responsable de mantenimiento del Hospital Can Misses, se puede decir que no es el mejor en su trabajo: intenta arreglar algo y acaba todo patas arriba. Pero aquel día frío y húmedo, intentó arreglar una cosa todavía más complicada que una bombilla: la sonrisa perdida de dos hermanas y su madre. Y, en parte, lo consiguió. 
 
Las tres estaban en la misma habitación. Tres personas, tres familiares juntos… esto no era normal. Pero Vicent de Manteniment ya sabía qué había pasado y el porqué de aquella situación tan peculiar. La respuesta era complicada y difícil de asimilar. Aquellas dos hermanas y su madre hacía pocas horas que habían llegado en patera desde un país que las enfermeras y los servicios del hospital no habían podido averiguar. Hacía pocas horas que habían visto como su padre (y el marido de la madre) se ahogaba en un mar Mediterráneo que, más que una puerta a la libertad y a la oportunidad, puede ser también una puerta a la pérdida y al desastre. 
 
Así, con mucho de tacto, mucho de respeto (y, todo se tiene que decir, también con mucho miedo), la Dra. Lola Cortisola y Vicent de Manteniment entraron en la habitación. El equipo sanitario comentó que no se podían comunicar con ellas porque no se entendían, así que el único idioma que pudieron usar los dos payasos fue el del humor. 
 
Entraron sin saber muy bien qué hacer. Y entre burbujas, música y gestos, las dos jóvenes y la madre observaban aquel espectáculo. La más pequeña, que estaba en estado de choque, se fue relajando un poco y dejó escapar una pequeña sonrisa mirando aquellos dos payasos, literalmente, perdidos. La mayor sonrió al ver su hermana así, y la madre lloraba al ver sus hijas algo más contentas. 
 
Fue una colaboración llena de sentimiento. Al acabar, las lágrimas de los payasos aparecieron en los ojos. Lágrimas de conciencia por la suerte que tenemos en esta parte del mundo. Lágrimas al pensar todo el que aquellas dos jóvenes y su madre habían tenido que vivir para cruzar África, el miedo de atravesar el mar Mediterráneo, la impotencia de ver como su marido y su padre era tragado por el mar… 
 
Y esto nos tiene que hacer reflexionar. 

Vicent de Manteniment