Hola, ¿cómo estáis?
Yo soy Pildorín Anestésio Positorio, o más pequeñito: Pildorín; o aún más pequeñito: Pildo; o todavía más pequeño… podéis llamarme Pi.
Esta nueva aventura la hago con la Dra. Estrellita Vitaminas, profesional de todo lo que funciona, mientras su pez “Nada” persigue burbujas sin parar.
Estamos en el pasillo del hospital de Manacor cantando una cancioncita que se llama Bimbolletes, del grupo Trencaclosques. De repente, escuchamos a un bebé llorando detrás de una puerta al final del pasillo.
Ya tenemos la misión: vamos, asomamos la cabeza, pedimos permiso para entrar y encontramos a un bebé muy nervioso y a la madre también. Le preguntamos si quiere una cancioncita o si quiere que le ayudemos a dormir para calmarlo, y nos dice que sí.
Cantamos el típico 3×4 de Brahms: na na naaaa, na na naaaa… También tocamos la guitarra y pequeños elementos de percusión. Mientras uno canta la melodía, el otro hace latidos de corazón con la boca: tum tum, tum tum…
Los bebés pasan nueve meses dentro de la barriga, y este ritmo les resulta familiar y los calma. Vamos bajando el beat, el peque se relaja, la madre también. El bebé bosteza… es precioso. Un regalo de la vida.
La madre nos mira alucinada y nos dice: “Os tengo que llevar a casa.”
Mágicamente, el pequeño se queda dormido con la música dulce en brazos de la madre, que lo mira con mucho amor. No dice nada más, solo nos da las gracias con la mirada mientras el bebé duerme plácidamente.
Nosotros nos marchamos haciendo las tonterías de siempre, sin hacer mucho ruido, haciendo payasadas. La madre se ríe.
¡Lo hemos conseguido!
Después, ya fuera, lo comentamos:
—Wauu… ¡ha sido increíble!
Pildorín