Era el primer dúo que hacíamos Estrellita Vitaminas tras su reincorporación en Sonrisa Médica. Trabajábamos en el Programa de Quirófano de Son Espases (PGQUI). Rápidamente nos conectamos entre nosotros y también con el personal sanitario, desde los que encontraremos en el ascensor hasta los del Área Quirúrgica. Todo iba fluyendo de manera amable y simpática. El ritmo de trabajo era alto y fuimos de un bloque al otro (del F al D).
En algunos momentos nos tuvimos que separar, con confianza y complicidad, pero enseguida volvemos a juntarnos para trabajar a dúo. En una de estas ocasiones, cuando iniciamos la actuación para una niña de 13 años a dúo y después nos tuvimos que separar para volver a reunirnos más tarde por ella y su madre, sucedió una cosa muy bonita y remarcable.
La niña y la madre se divirtieron con nuestros gags, nuestras canciones y nuestros sketches. Después vino el anestesista y le administró un jarabe preanestésico a la niña. Nosotros bajamos el ritmo de nuestra actuación y adaptamos a la situación de relajación que requería aquel momento. Todo bien.
Vamos a ver otras personas y volvemos. Tocamos una música relajante, dulce, tranquila… La niña estaba durmiendo con una sonrisa en la boca, siguiendo el ritmo de nuestra música con los pies. Nos alejamos poco a poco y enviamos besos a la madre. Está tranquila y sonriente. Nosotros también…
De repente, nos llaman por el DECT: tenemos que ir a CC.EE., que hay un niño que no se deja “picar”. —¡Sí, ahora venimos!
Aspirino