METODOLOGÍA
El rigor detrás de cada sonrisa
“La metodología nace del arte del clown, pero se sostiene en el rigor, la coordinación con el entorno sanitario y la formación continuada del equipo. Cada intervención es el resultado de un trabajo consciente, en constante revisión y crecimiento.”
Camil Casanovas,
Dirección Artística de Sonrisa Médica y
primer Payaso de Hospital
“La metodología nace del arte del clown, pero se sostiene en el rigor, la coordinación con el entorno sanitario y la formación continuada del equipo. Cada intervención es el resultado de un trabajo consciente, en constante revisión y crecimiento.”
Camil Casanovas,
Dirección Artística de Sonrisa Médica y
primer Payaso de Hospital
La dirección artística define los procesos creativos y garantiza que cada actuación mantenga el equilibrio entre sensibilidad artística y responsabilidad hospitalaria.
La formación continuada es parte esencial de esta metodología: entrenamientos escénicos, revisión de casos, actualización de protocolos y espacios de evaluación que permiten evolucionar y mejorar constantemente.
Porque para que la risa tenga impacto, necesita preparación.
PROCESO DE INTERVENCIÓN
1. Preparación: de persona a payaso de hospital
Antes de comenzar la jornada, cada artista realiza una preparación vocal y corporal específica.
Todos los objetos y recursos escénicos son desinfectados cuidadosamente para garantizar la seguridad en el entorno hospitalario.
El maquillaje (sencillo y discreto) potencia la expresividad sin resultar invasivo.
El vestuario, diseñado para cada personaje, forma parte esencial de su identidad escénica.
La pareja artística revisa el cuaderno de bitácora, donde quedan registradas las intervenciones anteriores. Esto permite dar continuidad a las historias, respetar procesos individuales y mantener coherencia en el acompañamiento.
Finalmente, se establecen los roles tradicionales del clown (carablanca y augusto) y se definen las pautas de coordinación con la pareja artística y el centro.
2. Transmisión
Previamente a la intervención, los payasos de hospital recaban información a través del procedimiento llamado transmisión, en coordinación directa con el personal sanitario responsable.
Este intercambio permite adaptar la actuación a la situación médica y emocional de cada paciente.
Durante este proceso también se acuerdan posibles colaboraciones en procedimientos terapéuticos, favoreciendo la disminución del malestar emocional del menor, acompañando a las familias y reduciendo el estrés que también afecta al equipo sanitario.
Disciplina, sensibilidad y profesionalidad se combinan para que cada intervención tenga un impacto real.
2. Transmisión
Previamente a la intervención, los payasos de hospital recaban información a través del procedimiento llamado transmisión, en coordinación directa con el personal sanitario responsable.
Este intercambio permite adaptar la actuación a la situación médica y emocional de cada paciente.
Durante este proceso también se acuerdan posibles colaboraciones en procedimientos terapéuticos, favoreciendo la disminución del malestar emocional del menor, acompañando a las familias y reduciendo el estrés que también afecta al equipo sanitario.
Disciplina, sensibilidad y profesionalidad se combinan para que cada intervención tenga un impacto real.
3. Desarrollo y evaluación
Las intervenciones incluyen música, magia, malabares, clownerie y, en ocasiones, acompañamiento en procesos terapéuticos junto al personal sanitario.
Aunque existe un itinerario previamente establecido, los payasos mantienen comunicación constante con el equipo médico mediante teléfono interno (DECT), lo que permite actuar con flexibilidad y acudir allí donde se les necesite.
Las actuaciones pueden ser individuales o grupales, siempre adaptadas a la unidad y a las necesidades específicas de cada paciente.
Al finalizar la jornada, se redacta un informe detallado con las intervenciones realizadas, observaciones relevantes e incidencias.
Este registro permite evaluar el impacto, detectar mejoras y ajustar horarios, itinerarios o protocolos.
Gracias a esta práctica sistemática, el trabajo de Sonrisa Médica mantiene un carácter dinámico y en continua evolución, garantizando calidad y adaptación constante a cada hospital.