La paciencia de una niñita

Tica-Tica y yo, la Doctora Vitamina, nos llaman urgentemente porque tienen que hacer muchos pinchazos para encontrar las venas a una niñita y no hay manera…

La niña está muy nerviosa y no permite que la enfermera ni siquiera le pueda ver las venas.

Poco a poco, con todos los recursos que tenemos, vamos calmándola. A pesar de que se continúa resistiendo a que la pinchen, seguimos intentando distraerla y darle seguridad. Finalmente, la niñita se deja, pero como es difícil sacarle sangre, lo intentan a otras venas y ella se vuelve a angustiar.

Después de casi dos horas intentándolo, la niña está exhausta y hacemos un descanso de media hora.

Cuando volvemos, lo siguen intentando y, a pesar de que continúa muy nerviosa, las payasas, con mucha paciencia y diferentes recursos, conseguimos volverla a calmar, y los enfermeros consiguen pincharle.

Hemos estado cuatro horas con ella y, finalmente, lo hemos conseguido. La mamá está tan contenta que nos envía esta maravillosa carta. ¡Muchísimas gracias!