Mi mamá hoy está enfadada.
No entiendo por qué.
Mi mamá se enfada con la enfermera;
será que no hay tarta de pera.
Mi mamá se enfada con papá;
será que se ha acabado el pan.
Mi mamá se enfada con el doctor;
será que la fruta tiene mal color.
Pero mi mamá es cocinera;
¡me quedo de piedra!
Lo mete todo en el horno
y después sabe a cielo.
Hace magia con lo que toca;
si cierras los ojos y aprietas la boca,
en un periquete lo soluciona todo,
por aquí y por allá, de este modo.
Pero hoy está enfadada,
y no entiendo muy bien por qué,
porque unas cuantas lágrimas
descienden por su sien.
Las payasas han entrado
y todo eso ha cambiado;
han cantado y han bailado,
y mamá se ha desenfadado.
Estrellita se chocaba de lado a lado,
Toribia, con un pañuelo, se ha inventado un helado.
Mi mamá ha sonreído
y yo entonces me he divertido.
Mi mamá necesita payasas.
Las meteré en mi bolsa con asas,
las guardaré para otro día,
para tener siempre alegría.
Toribia Molécula