Cuando la música despierta sonrisas

Hola! Aquí la Floripondia Jardínez, jardinera de profesión y pitonisa de afición. Encantada de saludaros! 
 
Quería charlaros de nuestras visitas a las residencias geriátricas. Es como ir a ver los tíos. Siempre que vamos reímos mucho, hacemos mucha musiquilla y nos llenamos de mimitos: una gran suerte. Recordamos música tradicional balear, boleros de Machín y de los Panchos, y también música más televisiva de los años 50, 60, 70 y 80. Todo un repertorio! 
 
Quería hablaros del efecto de la música. Como, en un espacio donde muchas de nuestras tías parecían que estaban dormidas gran parte del día, cuando cantamos canciones que reconocen, empiezan a cantar y se crea una pequeña fiesta. 
 
Especialmente recuerdo a Jimena (hoy le diremos así). Recuerdo el primer día que nos conocimos: estaba muy rígida a su silla, no abría los ojos y su boca estaba abierta todo el tiempo. Parecía que estaba y no estaba. 
 
Con los días y las visitas, Jimena empezó a cantar. Le gusta mucho la música y canta con nosotros. Ahora sonríe y, incluso, el otro día me cuchicheó: «canto con vosotros». 
 
Un pequeño gran milagro a través de la música. No hay nada más grande! 
 
Floripondia Jardínez